Los promotores y constructores aragoneses se muestran optimistas con el acuerdo alcanzado sobre Arcosur porque asegura la viabilidad de este nuevo desarrollo de la ciudad en un momento delicado para el mercado de la vivienda.
El aumento del número de viviendas que podrán edificarse, que por contra serán más pequeñas, y la subida del precio de la VPO hasta un 10% favorecerán, insisten, la competitividad y la puesta en marcha de las promociones previstas. No obstante, algunos lamentan el retraso en el tiempo de las obras de urbanización, que deberán comenzar antes del 21 de junio, por lo que la edificación se prevé empezará a finales de año como pronto.
“La urbanización tendría que haberse iniciado hace ya meses. Y todo este retraso va a afectar no solo a los plazos de edificación, sino que agravará la propia crisis laboral que estamos viviendo. Porque Valdespartera está finiquitado y los trabajadores se encontrarán en paro durante unos meses antes de comenzar con Arcosur“, explica Antonio Olmeda, gestor de varias cooperativas en la zona.
La previsión es que las obras de urbanización y edificación sean paralelas, pero previamente es necesario que las máquinas trabajen en los trazados de las calles, en el cajeado de las infraestructuras o en el propio replanteamiento de la urbanización. Un trabajo que normalmente se prolonga entre seis y siete meses. Por lo que las primeras promociones de VPO no comenzarán a edificarse hasta finales del 2009. De momento, las primeras promociones están a la espera de obtener la licencia municipal de construcción en breve.
Por otro lado, la fórmula aprobada el miércoles por la Junta de Compensación de Arcosur, y negociada tanto con el ayuntamiento como con la DGA, vendría a solucionar el encaje de números de costes y beneficios para las promotoras privadas con suelo para VPO, cuya situación económica se ha visto agravada en los últimos meses por la falta de liquidez. Y que ha llevado a que algunas se plantearan abandonar el proyecto de Arcosur por no ser rentable.
VENTA DE PARCELAS
De hecho, las negociaciones con gestores de cooperativas y comunidades de bienes se habían acelerado para las transmisiones de parcelas y de suelo en donde construir VPO. Un proceso que con la nueva fórmula podría paralizarse, ya que aumenta la densidad de vivienda libre y protegida y los precios de los módulos de VPO entre un 5 y un 10%. Por lo que la cuenta de resultados es otra.
“Transmisiones efectivas no se han dado muchas. Y la mayoría son meras conversaciones privadas, ya que, de momento, en el Registro de la Propiedad siguen apareciendo los titulares originarios”, explica uno de estos promotores. Sin embargo, la compra de suelo por parte de cooperativas se viene efectuando desde hace años, y es ahora cuando, con los permisos y licencias en la mano, empezará el goteo de las inscripciones.
En cuanto a la densidad, el acuerdo alcanzado establece que el número de VPO pase de los 12.500 pisos protegidos previstos a 14.400. Aunque no se ha revelado, de momento, ni la cifra exacta ni cómo se solucionará jurídicamente esta modificación. “En principio, se estableció para beneficiar a la vivienda libre, que era la que más problemas presentaba para salir a la venta con la actual situación”, contestaba ayer el presidente de los promotores y constructores aragoneses, José Luis Roca. Edificar más pisos y más pequeños conlleva un incremento de gastos propios de la construcción. Es decir, más puertas, más baños o más ventanas. Pero el precio de venta final es también menor, por lo que tiene más demanda.
“Desde la asociación presentamos en su día la propuesta de eliminar el límite de densidad, tal y como se realiza en otras comunidades autónomas, para adaptarnos mejor a las necesidades del mercado de cada momento”, añade Roca.
Fuente: El Periódico de Aragón
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